Estas tecnologías nos permitirán mejorar los estándares del cuidado de la salud en todo el mundo. La internet nos proporciona una oportunidad importante para la educación a distancia y para la diseminación de conocimientos médicos para apoyar esta meta.
Michael E. DeBakey, M.D.
Houston, Octubre 22, 1996
El potencial de la telesalud es enorme y cada día sus horizontes se expanden más. En la medida en que la ciencia y la tecnología avanzan se agregan nuevas posibilidades al quehacer mientras tanto la sociedad moderna se adapta más a la tecnología. Una de las herramientas que ofrecen los adelantos de la ciencia y la tecnología es precisamente el tema que nos ocupa en este artículo, la telesalud.
La telesalud tiene un gran potencial en cuanto a su uso y en cuanto a los beneficios que puede traer a toda la humanidad. Pero es necesario comprender sus principios y la tecnología para usarla en forma efectiva y segura con el fin de optimizar el uso de los recursos disponibles.
La telesalud puede ayudar enormemente para brindar asistencia en materia de salud a comunidades en áreas remotas. Los hospitales y centros de salud de cuidados primarios tanto rurales como urbanos son los primeros que vienen a la mente cuando pensamos en sitios donde los beneficios de la instalación de un sistema de telesalud se pueden hacer realidad. Además de esto, la telesalud también se puede usar en las prisiones y centros de detención con el fin de brindar asistencia a los reclusos y trabajadores de esos sitios. Esto ayuda no solo a brindar la atención más rápida sino que también evita gastos en el traslado de reclusos por los costos del personal que es necesario desplegar para preservar la seguridad en los sitios a los cuales los reclusos son trasladados.
Las guarderías, escuelas y centros de educación en general pueden tener un servicio de telesalud el cual les permita tener acceso a los servicios de salud inmediatamente sin necesidad de trasladarse y el tiempo que se ahorra en esto puede ser muy importante. También los centros de cuidado de ancianos o niños especiales son lugares ideales para instalar un punto de acceso a un sistema de telesalud. Esto ayudará en la prevención y educación de las comunidades y tal vez así ocurran cambios en la forma de conducta para un mejor estilo vida y una mayor salud.
Hay estudios que indican que el cuidado de pacientes en el hogar se puede mejorar mucho con sistemas de telesalud en el hogar. Estos estudios indican que el número de visitas a las salas de emergencia se reducen y esto ayuda a descongestionar los centros para atender los casos que necesariamente tienen que ser atendidos en persona.
Otra aplicación importantísima que puede tener la telesalud y en particular la telemedicina es en los casos de desastres naturales o producidos por el hombre y de grandes proporciones. Ya la telemedicina ha demostrado su utilidad en casos como el del terremoto de Armenia en 1988 antes mencionado.
No obstante, algunos pueden llegar a preguntarse qué tan efectiva es la telesalud vista meramente desde el punto de vista médico. Para verificar su efectividad, podemos remitirnos a trabajos publicados que hablan de una gran efectividad y un promisorio futuro. Veamos uno en particular uno que es muy completo.
El Centro de Telesalud de la Universidad de California en Davis, tiene estudios muy interesantes que demuestran la efectividad de la telesalud en cuanto a la satisfacción del paciente, del médico, resultados clínicos y efectividad en el costo[1]. Revisemos sus resultados para el año 2004 y tomemos en cuenta que las muestras son en promedio de unos 300 casos en cada renglón y las respuestas están evaluadas en la escala del 1 al 5, en donde 5 es la mejor calificación.
Pacientes
| Grado de satisfacción con el resultado del uso de la telemedicina | 4,75 |
| Grado de comodidad al hablar con el médico a través del sistema de telemedicina | 4,62 |
| Disposición a volver a usar la telemedicina | 4,91 |
Médicos
| Grado de satisfacción en la comunicación con el especialista (en el caso de médicos generales que consultaban a un especialista) | 4,93 |
| Capacidad para realizar el examen médico | 4,81 |
| Efectividad de la consulta a través de la telemedicina como una experiencia de aprendizaje | 4,81 |
| Si la consulta hubiese sido en persona, habría sido mejor. | 2,15 |
| Disposición a volvería a usar la telemedicina | 4,65 |
Estos resultados son muy halagadores en cuanto a la efectividad de la telemedicina, en particular es interesante que la mayoría de los usuarios piense que la consulta médica a través de la telemedicina sea tan efectiva como en persona y que estén dispuestos a volver a usar el sistema. En este artículo se muestra el promedio en el último año del estudio, pero un detalle muy interesante que no aparece reflejado aquí es que estos promedios tienden a mejorar cada año. Esto hace pensar que en la medida en que los usuarios y operadores del sistema se familiarizan con la telesalud, ésta se hace más efectiva.
Otros aspectos evaluados en estos estudios y que no son menos interesantes que los ya mencionados son los que muestran que con los programas de salud en el hogar a través de la telemedicina, estos pacientes realizaron menos visitas a la sala de emergencia. Algo que parece dramático es que se haya producido un cambio de diagnóstico en el 50% de los casos gracias a la telemedicina y en el 81% de los encuestados se haya producido un cambio de tratamiento.
Pero si aún quedan dudas de la efectividad de la telesalud, solo es necesario revisar algunos casos emblemáticos en el uso de estas tecnologías, como lo fue el ya mencionado terremoto de 1988 en Armenia o la atención a heridos durante la guerra del Golfo en 1992 y en la más reciente invasión a Irak, esta aplicación realizada por parte del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
Un caso en particular que vale la pena mencionar y revisar un poco más a fondo es el del Presidente de la Federación Rusa, Boris Yeltsin en el año 1996. En plena campaña electoral ese año, Yeltsin presentaba problemas cardíacos serios. Siendo el Presidente de la segunda potencia mundial, se buscó la opinión de quizás el mejor cirujano cardiovascular del mundo en ese entonces. Fue así como el Dr. Michael DeBakey recomendó practicarle un bypass cuádruple. Pero antes se le sometió a un tratamiento para corregir otras cosas. Desde el centro de telesalud del Texas Children’s Hospital en Houston, Texas, USA., el Dr. Debakey examinó a Yeltsin y monitoreó la evolución de éste hasta dar el visto bueno para su operación. El Kremlin no estaba a gusto con que al Presidente ruso lo operara un médico de otra nacionalidad y por ello se seleccionó al Dr. Renat Akchurin para practicar la intervención. El Dr. Akchurin había sido discípulo del Dr. DeBakey en Houston en los años ochenta. El día 5 de Noviembre de 1996, el Dr. Akchurrin operó a Yeltsin, con el Dr. Debakey monitoreando la operación desde otro salón en el mismo Centro Cardiológico de Moscú[2]. Luego el Dr. Debakey hizo seguimiento a Yeltsin nuevamente desde Houston. Algunas de las transmisiones de este sonado caso fueron coordinadas por el Dr. Yadin David, director del Centro de Telesalud del Texas Children’s Hospital para ese entonces.
Una pregunta que dicta el sentido común, es la siguiente: Si en el año 1996 la telesalud no se hubiese considerado confiable, ¿se habría usado ésta en el caso del Presidente de la segunda nación más poderosa del mundo?
Luego de hablar de la efectividad de la telemedicina y la telesalud y después de ver algunos casos en los cuales ha sido utilizada esta tecnología, podemos entonces hablar de algunos de los beneficios que traería un sistema social de telesalud en Venezuela y en particular en el Estado Lara.
Uno de los primeros beneficios que podemos inferir es que las comunidades más lejanas seguramente recibirán más y mejor atención médica. Además de esto, el acceso a médicos especialistas será más fácil para ellos y el seguimiento de los pacientes será más constante. Los pacientes podrán recibir atención más rápido. Un resultado de un buen sistema público de telesalud será que los hospitales tipo IV tenderán a descongestionarse al no ser necesario que pacientes de áreas lejanas se trasladen hasta éstos para buscar atención especializada. Lo mismo debe ocurrir con los hospitales y ambulatorios urbanos. Los médicos especialistas podrán prestar sus servicios en sitios remotos sin necesidad de viajar y así mismo, los médicos generales que consultan especialistas a través del sistema recibirán consejos y se beneficiarán de la experiencia de éstos.
Algo muy importante es que la gente de menos recursos económicos en zonas lejanas se verá menos obligada a viajar lejos de su lugar de residencia para recibir atención médica. Esto implica que la población como un todo recibirá mejor y más atención y por ende debe mejorar su calidad de vida. De esta manera habrá un uso más eficiente de los recursos técnicos y del talento humano.
Pero también hay algunos beneficios intangibles en la instalación de un sistema de telesalud para las zonas lejanas o de difícil acceso. Uno es que se reduce la sensación de estos grupos de estar aislados o abandonados. Con un sistema tal, se mejora el rango de alternativas para los pobladores, que en muchos casos ni siquiera tienen otra opción que la de viajar a los centros especializados. Con esto también se crea un espíritu de optimismo y se puede brindar pronta atención a pacientes que antes tardaban más en ser atendidos.
Andrés Eloy Mendoza R.
Bioingeniero
Agradecimiento:
Al Dr. Yadin David, Consultor de Ingeniería Biomédica, por su valiosa colaboración en la elaboración de este artículo. El Dr. David es fundador y primer Presidente del Centro de Leyes para la Telemedicina y e-Health (Center for Telemedicine and e-Health Law, www.CTeL.org) y asesor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) así como de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en materia de Telesalud e Ingeniería Clínica y entre los diferentes países a los cuales presta asesoría hay que mencionar a la China, donde supervisa los respectivos programas de Telesalud e Ingeniería Biomédica.
Bibliografía
Field, Marilyn J., TELEMEDICINE: A GUIDE TO ASSESSING TELECOMMUNICATIONS FOR HEALTH CARE. National Academy Press, ISBN 09-309-05531-8. National Academy Press, Washington D.C. 1996.
Latifi, Rifat. Current Principles and Practices of Telemedicine and e-Health. IOS Press. Amsterdam. 2008. Pgs. 287.
Maheu, Marlene and others, E-Health, Telehealth and Telemedicine: A Guide to Start-Up and Success. Jossey-Bass: A Wiley Company, San Francisco. 2001. Pgs. 380.
Nesbitt, Thomas. Telehealth Overview. Universidad de California en Davis. (www.ucdmc.ucdavis.edu/cht/programs/). Presentación en la Universidad de California en Davis, California, USA. 2003.
NORRIS, A.C., Essentials of Telemedicine and Telecare. John Wiley and Sons, LTD., West Sussex, England. 2002. Pgs. 177.
Reid, Jim. A Telemedicine Primer: Understanding the Issues. ISBN 0-9653045-0-7. Innovative Medical Communications, Des Moines, IA, USA. 1996. Pgs. 303.
Telesalud en las Américas. Editado por la Organización Panamericana de la Salud, OPS. Organización de los Estados Americanos. ISBN 0-8270-4613-8. 2003. Pgs. 49.
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